¿Por qué es tan importante consumir alimentos de temporada?

In NUTRICIÓN by dianaLeave a Comment

Inmersos en pleno Otoño, la reducción de horas de luz y la bajada de los termostatos ha reajustado nuestro organismo a una nueva estación que anuncia la llegada del invierno. Parece que los virus, bacterias y hongos comienzan a hacer acto de presencia y nuestro sistema inmunitario se vuelve más vulnerable ante resfriados, gripes y otras enfermedades asociadas. La buena noticia es que podemos ayudarle a hacerles frente y que todos estos huéspedes pasen por nuestro cuerpo sin pena ni gloria. La alimentación de temporada tiene mucho que decir ante esto. En este artículo te vamos a revelar todos los beneficios que aporta consumir los alimentos en su momento justo.

Respetando los ritmos de la naturaleza

Las personas que vivimos en las ciudades ajenas a la agricultura hemos perdido la noción de los tiempos que la tierra proporciona a cada alimento. Es por esto que podemos encontrar frutas tropicales en Diciembre y hortalizas de invierno en agosto en casi cualquier establecimiento.

Nuestros antepasados jamás se habrían planteado la posibilidad de comer fresas en Noviembre, al igual que tampoco aplicaban la cantidad de fertilizantes y conservantes que se utilizan hoy en día para que los alimentos aguanten largos viajes impecables.

La pregunta que surge es ¿Cuál es el coste sobre la salud, el medioambiente y el bolsillo de estos nuevos hábitos de consumo?

Lo cierto es que es muy elevado, por ello hoy queremos desvelar en este post todos los beneficios que aporta a tu organismo, al medioambiente y a tu economía el hecho de que en la despensa de tu casa se almacenen alimentos de temporada.

3 Beneficios de consumir alimentos de temporada

Porque la salud es lo más importante

Todos estamos de acuerdo ante esta afirmación, y es que sin ella, lo demás pasa inmediatamente a un segundo plano. Siguiendo la teoría de que «somos lo que comemos», los alimentos de temporada son aquellos que la tierra nos da en su momento exacto de maduración. Esto quiere decir que cuando los consumimos están cargados de nutrientes y si además los compramos a productores locales no habrán sufrido las consecuencias ni el deterioro de un largo viaje. Aprovecha todo su sabor, aroma y frescura.

El medioambiente te lo agradecerá

Cada vez somos más conscientes de lo importante que es cada uno de los granitos de arena que aportemos de forma individual al cuidado y respeto del planeta. El hecho de importar alimentos de otros países lejanos que se encuentran en una estación diferente a la nuestra, implica emisión de gases, CO2, residuos, etc. Que no te quepa duda de que el transporte, la distribución y el almacenamiento dejan su huella en el planeta.

Tu nivel de ahorro crecerá

Por lógica, si queremos comer alimentos de una época del año distinta a la actual, tendremos que pagar un sobrecoste que cubra su transporte y demás gastos de logística. Por el contrario si consumimos productos de temporada, los precios se ajustan a la realidad y contribuimos a una mejoría de la economía local.

Déjate guiar por la naturaleza: Alimentos de Otoño

La naturaleza es sabia y por ello es recomendable escucharla. En otoño nos propociona alimentos cargados de vitaminas necesarias para esta época del año como la vitamina C. A continuación te nombramos algunos de ellos y sus propiedades.

Setas y Champiñones: podemos encontrarlos en nuestros bosques pero hay que ser un buen experto para recogerlas y consumirlas directamente de la tierra. Contienen un alto contenido en proteínas de alto valor biológico, ricas en hierro, fósforo, potasio y minerales y se les atribuye propiedades anticancerígenas.

Espinacas: las hizo famosas Popeye y no era para menos ya que son alimentos muy saciantes y con bajo aporte calórico. Aportan hierro y favorecen el tránsito intestinal.

Calabacín y calabaza: alto contenido en agua y bajo aporte calórico. Al vapor, a la plancha, en cremas, etc, admiten múltiples versiones para añadir a tus platos.

Espárragos trigueros: sabroso a la plancha o en revueltos. Es uno de los alimentos más diuréticos de la dieta mediterránea recomendado en retención de líquidos o patologías de riñón.

Escarolas: ingrediente principal de las ensaladas de otoño-invierno. Contiene una alta cantidad de vitamina C, magnesio y potasio, fortalece nuestros huesos actuando como un potente antioxidante.

Frutos secos: nueces, castañas, almendras, avellanas, etc. Son alimentos calóricos, por ello no deben sobrepasarse las raciones recomendadas. Ricos en hierro, fósforo, vitaminas y nutrientes.

Legumbres: lentejas, garbanzos, alubias, guisantes, etc, ¿a quién no le apetece un plato de cuchara calentito?. Las legumbres son uno de los alimentos más completos y saludables imprescindibles de la dieta mediterránea.

Aprovecha todos los alimentos de temporada que nos proporciona la naturaleza para activar tus defensas y tu paladar este otoño.

Leave a Comment