sal yodada iodada

LA INGESTA DE YODO Y SU IMPORTANCIA PARA LA SALUD

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El yodo es un mineral fundamental para la salud por ser un componente esencial para el funcionamiento de la glándula tiroidea.

La glándula tiroides necesita yodo para producir sus hormonas, que son fundamentales para el desarrollo de todos los órganos, especialmente el cerebro, para el crecimiento del niño y para regular la frecuencia cardiaca y temperatura corporal.

El yodo controla el metabolismo y juega un papel importante en el desarrollo neurológico fetal. La deficiencia de yodo durante el embarazo tiene consecuencias graves que puede producir daños neurológicos irreversibles en el feto.

Las posibles consecuencias de la deficiencia de yodo son múltiples y dependen en el momento del ciclo vital se presentan y pueden provocar hipotiroidismo, bocio, cretinismo y deterioro del desarrollo cognitivo.

Situación actual

En España los datos revelan una carencia leve-moderada de yodo generalizada. Los datos de la “American Thyroid Association” dicen que aproximadamente el 40% de la población mundial se encuentra con riesgo de deficiencia de yodo.

En algunos grupos de población, como las embarazadas, en periodos de lactancia o en niños en edad preescolar, la ingesta de yodo es insuficiente y este sigue siendo un problema sin resolver.

Todos los grados de deficiencia de yodo afectan a la función tiroidea de la madre y del recién nacido así como en el desarrollo mental del niño.

Las estrategias para la erradicación de la deficiencia de yodo se basan en la utilización universal de la sal yodada y por el aporte de yodo en la embarazada y en el niño.

Donde podemos encontrarlo?

El cuerpo necesita un aporte de yodo mínimo que puede conseguirse con el consumo de alimentos ricos en yodo y con la sal yodada.

El yodo es un mineral que podemos encontrar en muchos alimentos provenientes del mar como pescado, marisco y algas. La cantidad de yodo que se puede obtener del resto de alimentos de origen vegetal es mínima y depende del terreno de cultivo.

Por suerte lo necesitamos en cantidades relativamente pequeñas.

La sal yodada es muy rica en yodo y es recomendable usarla para condimentar los alimentos y para garantizar una ingesta diaria suficiente de yodo.

Esto no significa que se tiene que aumentar la ingesta de sal, siempre su uso tiene que ser moderado. La sal yodada es segura y no produce efectos adversos.

Necesidades de yodo

Las necesidades de yodo son variables a lo largo de la vida y proporcionalmente son mayores en edad infantil, embarazo y lactancia.

Para la población en general, incluyendo a los niños en edad escolar, se aconseja una ingesta diaria de 150 µg (microgramos) y para las mujeres embarazadas de 220 a 250 µg.  

La cantidad de sal yodada que cabe en una cucharadita de café (unos 3 gramos) al día es suficiente para prevenir la deficiencia de yodo aportando unos 180 µg.

Las manifestaciones clínicas compatibles con la deficiencia de yodo, una cuidadoso estudio de la ingesta de yodo en la dieta del paciente y los datos geográficos son claves para el diagnóstico de déficit.

Importancia en el embarazo, la lactancia y en el recién nacido.

La madre es la única fuente de yodo del niño durante todo el embarazo y las hormonas tiroideas son importantes para el desarrollo del feto.

Antes del desarrollo del tejido tiroideo fetal en la semana 10 a 12 de gestación, el feto depende de la hormona tiroidea materna, que cruza la placenta para apoyar el desarrollo general y neuronal. 

La deficiencia de yodo que conduce al hipotiroidismo materno (en la gestación temprana) o la producción inadecuada de hormona tiroidea fetal (en la gestación tardía) puede dar lugar a diversos grados de retraso mental o un coeficiente intelectual inferior al esperado.

Una vez nacido, la lactancia materna es la fuente esencial para el aporte de yodo en el bebé. En caso que esta no sea posible, desde hace muchos años las leches de formula para bebés y para prematuros contienen 10 µg /100ml y de 20 µg /100ml de yodo respectivamente.

Hipotiroidismo

La glándula tiroidea es un órgano sensible a la ingesta de yodo.

La TSH, también conocida como hormona estimulante de la tiroides, es secretada por la hipófisis en respuesta a los cambios en las hormonas tiroideas circulantes a través de un complicado mecanismo de retro-alimentación.

La TSH se usa habitualmente en la práctica clínica como un marcador sensible para el hipo- e el hiper-tiroidismo y se puede usar como una herramienta de diagnóstico.

Siempre que haya una alteración de la TSH, debemos tener presente la ingesta de yodo tanto por exceso como por defecto.

Algas

Las muchas variedades de algas marinas son una fuente potencial única de ingestión excesiva de yodo. Las algas son un alimento popular en muchas partes del mundo, particularmente en Japón y otros países asiáticos, donde la ingestión de sopa de algas es común en la dieta diaria y es una práctica frecuente durante el período posparto. 

Sin embargo, el contenido de yodo en las algas puede variar ampliamente. Se han registrado casos de tirotoxicosis inducida por algas marinas y la ingesta crónica de algas está asociada con un aumento modesto en los niveles séricos de TSH.

Solamente 8g de algas superan en la mayoría de los casos la ingesta máxima tolerable de yodo en adultos según datos de la EFSA. Hay algunas excepciones con menos concentración de yodo como la alga Nori o la Wakame que ya tienen una presencia importante en nuestras cocinas.

Paradoja japonesa

Existen Países en el mundo, como el Japón, que superan esta ingesta máxima, estableciendo lo que se conoce como “La paradoja japonesa”.

En Japón se supera la cantidad máxima recomendada a partir del consumo de algas y marisco.

A pesar de este elevado consumo de yodo, no se registra un incremento de desórdenes tiroideos y el yodo parece ejercer un efecto protector contra patologías como el cáncer de mama. 

Sal marina

La sal marina tampoco es una opción, si es la única, para la ingesta de yodo. Tienen unos niveles de yodo muy bajos que no permiten alcanzar la ingesta recomendada diaria. Un estudio habla que el contenido de yodo fue inferior a los 10 mg/kg de sal contra los 60mg/kg de sal yodada.

Recomendaciones

La OMS ha decidido eliminar la deficiencia de yodo a través de un programa de inclusión de yodo de la sal y la recomendación de aportes farmacológicos de yodo en las embarazadas.

La ingesta insuficiente de yodo se manifiesta a través de una serie de problemas, trastornos por deficiencia de yodo, cuyas características dependerán de la intensidad del déficit del momento de la vida en que ocurra.

Se debe aumentar la ingesta de alimentos ricos en yodo como el pescado de mar o el marisco y se debe promocionar el consumo de sal yodada en la población general en las cantidades que hemos mencionado.

Si se padece alguna enfermedad tiroidea o no se puede tomar sal, es imprescindible consultar con el médico.

Se recomienda garantizar el aporte de yodo en mujeres que desean ser madres, durante todo el embarazo, la lactancia, la infancia y a cualquier edad si su aporte es insuficiente.

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