GONARTROSIS en sabadell

El proceso degenerativo articular de la rodilla (Gonatrosis o artrosis de rodilla) tiene diferentes grados de evolución. En las fases incipientes y localizadas, la artroscopia permite realizar una “toilette” o limpieza de los diferentes tejidos articulares que se encuentran comprometidos en el proceso de degradación: lesiones meniscales, sinovitis, fragmentos de cartílago desprendido, ulceraciones y formación de osteofitos.

En grados más avanzados, la “toilette artroscópica” serán insuficiente y deben pensarse otros métodos quirúrgicos más expeditivos, entre ellos, las osteotomías de realineación de ejes y las prótesis de rodilla.

Más información

La artrosis de rodilla comporta, como en todas las articulaciones, una pérdida de la congruencia articular por degeneración de los componentes de la misma. En las fases iniciales, el proceso degenerativo afecta especialmente las partes blandas sometidas a carga, como los meniscos y el propio cartílago articular.

Muchas rodillas que se hacen dolorosas por el proceso degenerativo y por la presencia de un genu varo y flexo progresivos, presentan en su debut una rotura, generalmente transversal del cuerno posterior del menisco medial, acompañada o no con un Quiste de Backer, especialmente dolorosa (es la Gonalgia Pseudorreumática que describió JR Cabot en los años sesenta). La artroscopia puede regularizar el menisco fracturado, vaciar el quiste sinovial y mejorar las condiciones funcionales.

En otros casos, las lesiones predominantes son cartilaginosas, con formación de osteofitos y cuerpos libres que producen bloqueos o episodios de síncopes articulares. La limpieza artroscópica con resección de bridas fibróticas, osteofitos prominentes y cuerpos libres intraarticulares, además de la sinovectomía de las zonas mas inflamadas puede mejorar clínicamente a los pacientes y retardar en años otras actuaciones quirúrgicas más definitivas, pero también más agresivas.

GONARTROSIS en sabadell