Dolor muscular 001

DOLOR MUSCULAR

In Noticias by NovamedicumLeave a Comment

Dolor muscular

el síndrome de dolor miofascial y el abordaje de los puntos gatillo miofasciales.

Desde el servicio de fisioterapia/osteopatía queremos responder a las numerosas preguntas que nuestros pacientes nos plantean en consulta. Centrándonos en ellos y dejando de lado la parte más técnica (y todo lo que esta conlleva), intentaremos explicar de forma llana y sencilla, que es el síndrome de dolor miofascial (SDM) y que puede comportar la presencia de un punto gatillo miofascial (PGM) en nuestro sistema musculoesquelético.

  • ¿Quieres Conocer más sobre tus “contracturas”?

  • ¿Te han dicho alguna vez que “tu dolor de cabeza viene de las cervicales”?

  • ¿Sabías que la punción seca tiene una eficacia terapéutica similar a una infiltración (*)?

Da respuesta a estas preguntas, y para ampliar información, acude a nuestro foro web!

Novamedicum dr.cabestany

Calle Indústria 19 bajos, 08202, Sabadell
Telf: 937260976

www.novamedicum.com

Horario:

Mañanas: LU a VI 9h-13h

Tardes: LU a JU 15:30h-19:30h

¿Qué es el Síndrome de Dolor Miofascial (SDM) y los Puntos Gatillo Miofasciales (PGM)?

El SDM es un conjunto de signos y síntomas producidos por unas contracturas musculares muy localizadas denominadas puntos gatillo miofasciales (PGM). La presencia de estos PGM puede generar: dolor local o irradiado, restricción y alteración de la movilidad, debilidad y fatiga muscular, hormigueo, calambres musculares, mareo, cefalea, lagrimeo, enrojecimiento de los ojos, sensibilidad a la luz, sudoración, dificultad para tragar, etc.

Los signos y síntomas de la actividad de un PGM duran más que el factor desencadenante (por ejemplo, dejas de correr y te duele varios días), varían en irritabilidad de hora en hora y de día a día y su irradiación no es siempre inmediata (“el dolor me aparece al cabo de 2 horas de estar sentado).

Es importante destacar que un PGM tiene un alto contenido de substancias sensibilizantes (dolor).

  • Mecanismos directos:
    • Sobrecarga aguda o crónica (movimientos repetitivos…)
    • Traumatismo directo (accidentes de tráfico, caídas…)
    • Enfriamiento (aire acondicionado)
  • Mecanismos indirectos:
    • Estrés emocional
    • Radiculopatía
    • Inflamación o disfunción articular
    • Enfermedad visceral
    • Otros PGM

¿Qué perpetua un PGM?

  • Mecánicos: dismetrías miembros inferiores, asimetrías pélvicas, alteraciones estructurales (pie pronado, 1 MTT corto, escoliosis), desequilibrios musculares, disfunciones articulares, rigideces, dolores, cicatrices, ergonomía (ordenadores).
  • Alteraciones nutricionales
  • Alteraciones metabólicas y endocrinas: vitaminas B1-B6-B12, ácido fólico, calcio, potasio, hierro, mala función tiroidea, híper-hipo glucemia, medicamentos (estatinas).
  • Factores psicológicos: depresión, ansiedad, estrés…
  • Infecciones crónicas: virus, bacterias, parásitos, alergias, alteraciones sueño…
  • Radiculopatías y atrapamientos nerviosos
  • Otros (la inactividad aumenta la actividad de los PGM).

¿Cómo se tratan los PGM?

Los PGM pueden ser abordados de diferentes maneras, según el musculo afectado o la lesión que presente. Las técnicas más utilizadas son:

  • Presiones continuas
  • Estiramientos (con o sin frio)
  • Masaje
  • Movilizaciones musculares lentas
  • Técnicas de tensión-contratensión
  • Punción seca (usando agujas especiales de diferentes medidas) (*)
  • Electroacupuntura (combinación de punción seca y electroterapia)

¿Qué patologías podemos tratar usando estas técnicas?

Como ha quedado reflejado en su definición, un PGM puede ser el responsable de cualquier fenómeno que afecte al aparato locomotor, aunque las más comunes son:

  • Problemas musculares: dolor muscular, fascitis plantar, etc.
  • Problemas tendinosos: epicondilitis, tendinopatía aquilea, dolor femoropatelar, esguinces tobillo, etc.
  • Problemas articulares: hombro doloroso, ruidos y chasquidos, etc.
  • Dolores de cabeza, vértigos, mareos, mal equilibrio, visión borrosa etc.
  • Alteraciones de sensibilidad: hormigueos, acorchamiento, entumecimiento, etc.
  • Dolores lumbares, inguinales, ciáticas, etc.
  • Cervicalgias, “rigidez matutina”, dolores que bajan por el brazo, etc.
  • Problemas mandibulares, dolor dental, etc.
  • Trastornos en el oído: taponamiento, acufenos-tinnitus, etc.
  • Atrapamientos nerviosos y vasculares: síndrome desfiladero torácico (SDT), meralgia parestésica, túnel carpiano, etc.
  • Dolor abdominal, disfunciones uroginecológicas, etc.
  • Afectación en actividades cotidianas y deportivas: caminar, mantener y levantarse de la sedestación, cargar bolsas, agacharse, patrones respiratorios alterados, dormir, nadar, correr, jugar a futbol, tenis, peor recuperación post esfuerzo, etc.

 

(*) Mayoral O. Fisioterapia invasiva del síndrome de dolor miofascial. Fisioterapia. 2005; 27:69-75 Resolución 05/2011 del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España sobre la PUNCIÓN SECA. Aprobada en Madrid, en la Asamblea General del día 19 de noviembre de 2011.

Algunos ejemplos…

Y como una imagen vale más que mil palabras:

Las diferentes “X” que aparecen en los dibujos son las contracturas o PGM que causan el dolor/síntoma pintado en color rojo. Como se puede observar, los signos y síntomas pueden ser locales (donde está el PGM), o bien a distancia.

PGM infraespinoso

  • Musculo que más PGM activos presenta en dolor de hombro: síndrome subacromial, tendinitis supraespinoso, restricción de movilidad activa, dolor nocturno y en reposo.
  • Tener en cuenta en: cervicobraquialgias, dolor suboccipital, interescapular y antero-lateral hombro, hormigueo y pesadez hombro-antebrazo, túnel carpiano.
  • Mecanismos de activación/perpetuación: Trabajo manual a media altura (cadenas montaje, ordenador, oficios manipulativos), alteraciones posturales (cifosis), tareas repetitivas, problemas articulares, deportes de lanzamiento, traumatismos o gestos súbitos, etc.

PGM glúteo menor

  • Muy confundible con ciáticas.
  • Dolor severo, persistente e intolerable.
  • Dolor durante la marcha y al levantarse de la silla después de estar mucho rato.
  • Mecanismos activadores/perpetuadores: Inestabilidad cadera (hipotono glúteos), disfunciones de la articulación sacro-iliaca, radiculopatías L5-S1, PGM del cuadrado lumbar, FAT WALLET SYNDROME (llevar cartera prominente en bolsillo trasero y sentarse encima).

PGM esternocleidomastoideo (ECOM)

  • Clínica de cefalea, mareo, taponamiento oído, tinnitus, nistagmus, dificultad deglución, sensibilidad luz, sudoración, enrojecimiento ojo, lagrimeo, náuseas, tos, molestias visuales, desorientación espacial, etc.

Aun estando situado en la zona cervical, no da especialmente dolor ni limitación en esta zona.

  • Mecanismos activadores/perpetuadores:

Alteraciones posturales y desequilibrios musculares, accidentes de tráfico, natación, actividades en extensión o rotación cervical (ej. estar en las primeras filas del cine, lentes mal graduadas…), post punción dural, resaca, vómitos, respiración apical (ansiedad, fumadores…).

 

PGM sóleo

  • Dolor en pantorrilla (parece sobrecarga gemelos), aquiles, talalgia, calcáneo, fascia plantar, tendinopatía aquilea, clínica de espolón calcáneo.
  • A su vez, puede generar dolor mandibular, mala oclusión (ATM), dolor sacro-iliaco y se recomienda tratar en pacientes con periostitis.
  • Limita movilidad, aumenta con la carga y es típico en corredores.
  • Mecanismos de activación/perpetuación:

Correr sobre arena blanda o en cuestas, sillín bici demasiado alto/bajo, lesión de tobillo (esguince o fractura) con vendaje, tacones altos y finos, calcetines muy apretados, apoyo reposapiernas sobre gemelo, estar mucho tiempo de puntillas, etc.

 

Estos son solo algunos ejemplos de SDM, pero esto puede suceder en cualquier zona del cuerpo y sus PGM pueden tener relevancia en patologías tan comunes como un esguince de tobillo, una epicondilitis, un dolor de cabeza o una ciatalgia.

¿Qué relevancia tienen los factores activadores y perpetuadores de un PGM?

A la hora de realizar el tratamiento del SDM debemos tener en cuenta dos frentes:

  1. Control del dolor: Tratamiento de los PGM
  2. Control de los factores etiológicos y perpetuadores (posturales, biomecánicos, sistémicos, neurodinámicos, reacondicionamiento muscular, etc.): Si averiguamos las causas que activan y prolongan la existencia de un PGM, conseguiremos inactivar su presencia y alcanzar una recuperación que se dilate en el tiempo. Por tanto, nuestro tratamiento no se basará únicamente en una “fisioterapia de camilla”, sino que necesitamos la participación activa por parte del paciente.

(ej. Realizar ejercicios específicos, autotratamiento con pelota de tenis en congelador, depurar técnica deportiva, acondicionamiento ergonómico del puesto de trabajo, etc.)

 

Oriol Zamora Rosal N. col. 5213

Formación en Fisioterapia conservadora e invasiva del síndrome de dolor miofascial.

Seminarios Travell&Simons

Leave a Comment